
DESDE MI OPTICA (ALLENDE)
Arturo Camarena Flores
TRES LIBROS QUE MARCARON MI VIDA
Si me preguntan que libros dejaron marcada mi vida, contesto:“Mi lucha” que Adolfo Hitler publicó en 1925. “La incógnita del hombre” escrita por Alexis Carrel en 1935 y “Las venas abiertas de América Latina” de Eduardo Galeano editado en 1971. Las atenuantes para justificar la lectura (extra escolar) y el quedar largo tiempo atrapados por las proclamas de Hitler sería la poca edad de los estudiantes de la escuela primaria de 1943 a 1949 aproximadamente.
Recuerdo con pena que aún en los exámenes psicométricos para ingresar a la UNAM un gran porcentaje escogía como personajes dignos de admiración a sátrapas, dictadores o generales como Napoleón Bonaparte sin recordar o saber que cuando éste “ganaba” batallas sus pérdidas humanas eran de 10, 15 mil o más jóvenes franceses muertos, heridos o mutilados. Generaciones de jóvenes en todo el mundo creyeron en los sueños fallidos de Stalin, Mao y de Fidel y algunos llegaron a la adultez sin darse cuenta que habían sido engañados por los discursos y principalmente por los libros.
Con la experiencia acumulada viene la meticulosa selección de los libros a recordar y sin lugar a dudas “La incógnita del hombre”, leído en la preparatoria fue lo que me encaminó a estudiar la carrera de medicina humana (1958-1963) pues Alexis Carrel, científico francés ganador del Premio Nobel de Medicina en 1912, sintetiza ahí todo el conocimiento anatomo-fisiológico de la especie humana. La semana pasada tuve la fortuna de releer “La incógnita del hombre” en internet y de verdad que el conocimiento ahí vertido sigue siendo válido en el 2012.
El tercer libro se titula “Las venas abiertas de América Latina” (1971) de Eduardo Galeano que nos dejó marcas indelebles y aclaró la difusa y profusa información convenenciera y tendenciosa a que somos sometidos la población en general. Sin ser maniqueo, con su lectura se llega a la conclusión que los imperios económicos lo son por el dominio al que tienen sometidas a las naciones latinoamericanas (y de todo el “tercer” mundo) a cuya población le ponen todo lo necesario para que siga en la incultura y en el atraso ´por siglos y así sigan siendo por siempre dependientes de la tecnología y de la ciencia extranjera.
Los dizque profesores (as) que al inicio de la primavera desfilaron por las calles de Tepic con los niños disfrazados de animales junto con los cientos de pseudo universitarios gritando en caravana por las calles, cuando no están de vacaciones no tienen ni idea que la gasolina gastada en esos desfiguros es importada al igual que las llantas y la contaminación ambiental y sonora, pues tampoco tiene importancia para ellos, ellas, que sólo siguen los programas que les enseñaron sus padres y sus profesores. Por supuesto que también ignoran que la tortilla y la leche que consumen (además de miles de productos), no hemos sido capaces para producirlos en México teniendo que depender de otras naciones. Por eso estamos como estamos.
Correo: arturocamarena1@hotmail.com
APENAC
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